Repensar el mundo de hoy

Preguntarse qué son las cosas y por qué es quizás una de las tareas más difíciles de nuestros tiempos. Hoy, el tiempo pasa muy aprisa. Tenemos mucho que hacer y todo nos parece importante.

Nuestra civilización se ha construido sobre el esfuerzo del hombre por responder a las preguntas que le plantea toda la realidad. Pero, conformes con los resultados, nos conseguimos con la creencia de que ya todo fue pensado y lo que nos queda es disfrutar.

Solemos confundir la seguridad que nos da un botón con la seguridad que nos debería dar nuestra propia vida.

Unas respuestas más importantes que otras.

-Hay unas respuestas que obtenemos al preguntarnos, por ejemplo, sobre el buen modo de hacer una construcción. Aprender bien una técnica me podrá llevar a hacer bien un edificio y a evitar varios problemas: que este se desplome y mate a docenas de personas o me lleve a la ruina.

-En el plano de la naturaleza podemos profundizar en el conocimiento del mecanismo de vuelo de los pájaros hasta llegar a saber cómo hacer un avión.

-Con la ciencia podemos descubrir y explicar leyes, como el principio de no contradicción o la ley de la gravedad.

Estas primeras preguntas y sus respectivas respuestas serán importantes para conocer y transformar nuestra realidad. Pero de este tipo de cosas no nos detendremos a hablar.

Las respuestas más importantes.

A cada nueva generación se le recuerda la importancia de saber “a dónde vamos”.

En cada época el reto intelectual pasa por ordenar la cultura, las cosas creadas, a la aspiración de cada persona por alcanzar “una vida a la que nada le falte”, esto es: a la verdadera felicidad.

De esta manera podemos decir que hay unas preguntas más importantes con las que el hombre consigue las respuestas para ordenar su vida al bien por el que suele hacer todo lo demás. Si las otras cosas no contribuyen a ello lo mejor será ponerlo en su lugar.

-El hombre será capaz de no comerse una torta para ser solidario con un mendigo, pero por su libertad también será capaz de renunciar a ser solidario para comerse la torta. Ante esto nos preguntamos: ¿qué es la solidaridad? ¿es más importante o mejor que comerse una torta?

Conversar sobre estos bienes, propiamente humanos, es lo que en este espacio se quiere realizar. Pues, también nos toca –en el siglo XXI- salir de lo ya supuesto para volver a pensar y conseguir respuestas que le den un sentido claro a nuestra vida y a nuestra época. Nos corresponde la difícil tarea de REPENSAR.

@_rethinking @gabcapriles

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2 comentarios en “Repensar el mundo de hoy

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