El mito del hombre exitoso

Ser exitoso

En la actualidad “tener éxito” ha pasado a formar parte importante de nuestras vidas: llevar a buen término nuestros proyectos, alcanzar las metas que nos proponemos, ser triunfadores, obtener resultados, son algunos de los elementos que han ido configurando modelos de vida exitosos que el hombre de hoy desea imitar.

Es el caso de Ray Kroc, el hombre que llevó a la cima la idea de los hermanos McDonald. Para él lo importante era una cosa: convertir en una franquicia mundial el discreto negocio de ambos hermanos. Y lo logró ¡Fue exitoso!

Su lema de vida fue “Persistance”: constancia, buena actitud, seguir adelante a pesar de todo.

Todo lo que hago debo hacerlo en función de obtener los resultados propuestos. Si se propone hacer de MacDonald la mayor franquicia del mundo debe dedicarse tan sólo a ello. Para Kroc, todo lo demás será un medio o un obstáculo para conseguir ese fin.

Su vida parte de un principio de sano egoísmo, que lo lleva a girar en torno a sí mismo (egoísmo), pero con un motivo: un proyecto (egoísmo “sano”). Para poder dedicarse por completo a su tarea necesita su tiempo, necesito su espacio, necesita que todo esté en función de lo que está realizando.

De esta manera el hombre exitoso impone su propia escala de valores. El objetivo propuesto tendrá más valor que todo aquello que lo rodea. Su familia, sus amigos, su trabajo, se convierten en meros medios que lo pueden ayudar a conseguir los fines que se propone. En la película Ray deja a su esposa y va en busca de otra mujer que contribuya a perseguir sus metas, busca rodearse de gente que le sirva a cumplir sus intereses. Si la gente que lo rodea no sirve para perseguir sus objetivos, los deja de lado.

En nuestra época nace este tipo de hombre exitoso, que tiene como meta llegar solo a la cima. Todo lo suyo depende de sí mismo. Mientras todos los demás se ocupan de sus asuntos, él se ocupa de los suyos… ¡Persistance!… No queda de otra: ¡Triunfar o ser un fracasado!

El mito: la autosuficiencia

El gran miedo del hombre exitoso es fracasar, es no poder obtener victorias por sí mismo. Sin embargo, como su naturaleza es igual que la de todos los hombres, debe enfrentarse a una dura verdad: su debilidad.

Reconocer la propia fragilidad, no creerse autosuficiente, nos dará el elemento clave para diferenciar lo que considero el tipo de hombre exitoso que era Kroc, a un tipo de éxito superior que podemos llamar: excelencia. Y esta excelencia la podremos encontrar en otra película, “Figuras Ocultas”, que cuenta la historia de tres mujeres de color que trabajaron en la NASA.

Estas tres mujeres también tendrán como elemento importante la persistencia, y desde esta mentalidad y actuación de triunfadoras, podremos llamarlas exitosas. Pero su constancia no se basará principalmente en conseguir resultados inmediatos, sino en recorrer bien el camino para llegar a estos. Mary estudia para ser una buena ingeniera, Katherine trabaja callada y esforzadamente, y Dorothy apunta a subir de puesto con todo su departamento. Irán adquiriendo recursos para ser mejores y más capaces, mientras que para Ray no importa lo que haya de por medio, con tal de alcanzar la meta propuesta.

La diferencia la vemos en los fines propuestos. Lo que haga Kroc tendrá sentido en función de llevar a McDonald a ser la mejor franquicia del mundo. Todo lo demás no tendrá importancia fuera de ese plan: les robará la idea a los hermanos McDonald, jugará sucio, dejará a su mujer. Lo que harán las Figuras Ocultas, en cambio, no será en función de obtener unos resultados, sino que los resultados que se propondrán adquirirán valor en función de toda la realidad que las rodea: sus compañeros de trabajo, sus amigos, su familia, Dios. 

Se puede entender mejor de esta manera:

Imaginemos un inmenso terreno, que es la vida, donde Kroc y las Figuras Ocultas se encuentran. Todos miran el horizonte, pero para alcanzarlo Kroc decide meterse en un tren de alta velocidad que dice en la puerta de entrada: “Ahorre tiempo. Llevo directo al destino que quieres: tu felicidad”. Las otras, en cambio, deciden recorrer a pie todo el inmenso panorama que se les presenta, a pesar de que el camino se vea largo y difícil. Kroc creerá llegar más rápido, pero se perderá mucho de la vida, su realidad se reducirá a lo que le ofrezcan dentro del tren.

Para el primero la felicidad estará marcada por los resultados y, como veremos en la película, siempre irá en búsqueda de más: el tren de la felicidad nunca llegará a dar lo que promete, como si diera vueltas sobre sí mismo una y otra vez. Otro modo de representarlo es como dice el sociólogo Zigmund Bauman: una pista de atletismo donde los competidores corren hacia una meta que siempre se alarga. En una escena de la película la primera mujer de Kroc le dice a su esposo que ya han conseguido lo que querían: una buena casa, comodidad… pero Kroc quiere más. Cuando la vida de uno se queda en resultados inmediatos (que podemos llamar fines-medios) sin tener en mente ningún fin más alto que les dé sentido, sucede que el entorno, el mercado -en muchos casos-, termina por dirigir nuestra propia existencia.

Sucede mucho con el hombre moderno, para quien lo importante es alcanzar un buen puesto de trabajo, una buena calidad de vida. A medida que pasan los años se incrementa su necesidad de más, y no se detiene a pensar en otros fines que no sean los que les plantea el mercado: te hace falta más dinero, te hace falta más diversión, te hace falta un mejor cuerpo. Son fines que se quedan en el orden del “tener más” y evitan el “ser más”. Un tener más que nunca sacia.

Por eso Paloma, en la Elegancia del Erizo, dirá: “los adultos son como moscas que chocan una y otra vez contra el mismo vidrio”. A veces nos hace falta volar un poco más alto para descubrir que es real y que es posible vivir el inmenso horizonte que está más allá del vidrio.

Las Figuras Ocultas nos muestran una vida construida por sí mismas, que deciden sus propios fines y escogen sus propios medios. Para ellas no importarán los fracasos, pues en el camino hacia estos resultados inmediatos (obtenidos o no obtenidos) encontrarán recursos para ser más: virtudes, relaciones de amistad sincera, conocimiento de lo que son y no son capaces. Todo aquello que abordará el inmenso panorama que es la vida hará de sus vidas una constante tarea de buscar lo mejor, aun cuando en el camino haya fracasos y no siempre victorias.

Lo importante para las Figuras Ocultas -como el hombre justo que busca lo que más le conviene- será levantarse y continuar con miras -no de éxitos ni de resultados inmediatos- sino de una vida exitosa, lograda.

Gabriel Capriles.

@gabcapriles

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